Últimos posts

Subscribirme al RSS

El Bien y el Mal


Hoy me he encontrado con dos noticias, dos titulares que llevan la muerte como protagonista, pero aun teniendo un nexo, el fallecimiento de dos personas, que son a la vez tan distintas y en el modo y forma en que se produjeron tan dispares, que dieron lugar a ese título, en donde la eterna lucha entre el Bien y el Mal permanece.

Una, el fallecimiento, por muerte natural, de un hombre bueno, Vicente Ferrer; que si bien su avanzada edad, 89 años, hace incluso comprensible este tipo desenlace, no por ello deja de ser menos sentido y nos llena de tristeza. El Catalán Desprendido, como a mi me gustaba llamarlo. Fue alistado en la guerra Española, estuvo en el frente del Ebro, y confinado en un campo de concentración de Betanzos., por lo cual pido perdón como gallego, por haberlo “albergado” de una forma tan alejada del deseo de mi pueblo.

 La otra, el fallecimiento de un hombre de ley, un policía, con toda seguridad también un hombre bueno. En este caso su muerte llegó, cuando contaba 49 años de edad, por un cruel y cobarde asesinato, una vida robada a su familia, a sus amigos, en suma a sus seres queridos, por una banda de criminales que quieren alienar y sumir en una dictadura al País Vasco.

El primero, un hombre muy conocido por su gran obra y logros realizados en la India, y dentro de ella, a los que dedicó toda su vida, que con el nombre de los “intocables” se conoce a la casta, que por su estado de pobreza, hacen realidad la frase de que “no tienen ni en donde caerse muertos”.

http://www.fundacionvicenteferrer.org/adjuntos/293_anantapur_05.pdf

Mi ánimo no está para hacer bromas, pero explicaré diciendo que el calificativo que siempre le di, de “desprendido”, era por aquello de que “sus pelas”, las compartía con los más necesitados, no dando limosnas, que no era esa la finalidad, aunque en el ejercicio de su religiosidad, seguramente socorrió con ellas, muchos casos de primera necesidad.

Su gran logro, fue hacer que esos dineros bien administrados, fructificaran en proyectos, sobre todos agrícolas, que apoyados en obras de regadío, convirtieron zonas de secano en vergeles. Y lo que era más importante para él, la gran obra de enseñanza realizada, para que esos sectores supieran cosechar, sacando el máximo partido a los medios disponibles para sacar adelante los productos más convenientes.

Muchas ONGs, y otras de algunos gobiernos, sacaron partido copiando y poniendo en práctica sus enseñanzas, formas y maneras. Esa obra no se perderá nunca, como todas las bien hechas, enraizó y germinó tan profundamente, en esos sectores tan desfavorecidos de la sociedad India, que pasa a la condición de imperecedera, algo tan alto que el premio Príncipe de Asturias, queda reducido a una mera anécdota dentro de los logros de esta gran persona.

El segundo, un policía anónimo, uno más que con su labor callada, y muchas veces poco reconocida, tratan de que las leyes democráticas sean las que imperen en el país Vasco.

Y fue por ello, por esa defensa, la cual llevada incluso a profesión,  lo convirtió en blanco, de esos fascistas que con el disfraz de Vascos, asesinan a los que salvaguardan los derechos democráticos ganados por toda la sociedad vasca, de la cual están  merecidamente excluidos de raíz, entre otras causas por que sus actos llegan a tal depravación que no son merecedores ni del  denigrante tratamiento de fratricidas.

Con todo el respeto, y como un rasgo más de esa forma anónima que caracterizan los logros conseguidos en aras del respeto a los demás, por esos profesionales de la democracia, no voy a reflejar el nombre y apellidos del asesinado. Es uno más que se suma, a una parte que con él, se nos arranca y se nos muere a todos los españoles que respetamos a ultranza, a nuestros semejantes.

Ahora que estoy escribiendo esto, que me embarga la tristeza, como a la inmensa mayoría de los españoles, y a una gran parte de hindúes; seguro que todos coincidiremos en que Gente así no debe morir.

Ellos lo lograron, no me refiero del Paraíso al que ahora se mudaron, si no a ese lugar que habitan unos pocos elegidos, las personas que vivieron e incluso dan su vida para que el mundo que nos tocó vivir, o las sociedades y castas que lo habitamos, lo hagamos con la armonía suficiente para que esta etapa que llamamos vida,  sea algo gozoso, para la mayoría. Evitando que unos pocos quieran imponer sus odios y esclavitudes. ¿Para conseguir qué…?.

Lo que si nos dice la historia, es que en esta lucha del bien y el mal, con la que comencé este escrito, aquí siempre habrá un claro ganador, el Bien.

Para esto si debe funcionar la “memoria histórica” de los ciudadanos, para ganarle al Mal, sacando de nuestros pensamientos las formas partidistas que algunos quieren, hacer renacer viejas confrontas, que no son más que caldo de cultivo para que esa banda sigan auto justificando sus viles asesinatos.

Descansen en paz. Nunca os olvidaremos.

Permalink     Sin comentarios    






Enviar un comentario

nombre:
correo electrónico:
url:
Su comentario:

sintaxis html: deshabilitado